Desde 1963, tres generaciones dan forma a Mateos

Todo empezó con Natalio Mateos, un joven cordobés que aprendió el oficio junto a un maestro orfebre. A mediados de los años 50 viajó a San Pablo, Brasil, donde se especializó en piedras preciosas y afinó una mirada propia sobre la joyería. En 1963 volvió con esa experiencia bajo el brazo y abrió su primer local en Rivadavia 2545, guiado por una idea simple: líneas puras y materiales nobles, sin adornos de más.

En los años 80, Alejandro Mateos sumó la segunda generación. Bajo su gestión, la casa se convirtió en representante oficial de marcas relojeras internacionales, sumando a la joyería un mundo nuevo de precisión suiza y diseño.

Hoy, una tercera generación continúa la historia. En 2019 abrió la sucursal de Güemes, con un diseño arquitectónico que mira hacia adelante sin perder la esencia de siempre.

Más de sesenta años después, seguimos inspirados en lo mismo: el arte, el diseño y las personas que eligen acompañarnos.